Hoy os traemos un breve artículo de Léa Rose, una escritora y cómica de Reino Unido que escribe y habla sobre sexo, citas, el feminismo, la política y la adicción. En esta ocasión publicó para la revista Bustle y nos ha parecido interesante traducir su artículo.


No soy de aquellas que práctica posturas sexuales avanzadas sólo por el placer de hacerlo. Seguro que por esta razón no soy aficionada a los juegos sexuales en la ducha – provocan demasiados moratones y no vale tanto la pena. Quiero decir que tengo una postura sexual preferida (como todas, no?). Aun así, me gusta innovar. Y hay algunas posturas sexuales que pueden ser un poco difíciles de realizar (o que hacen trabajar la parte superior del cuerpo mejor que mil vinyasas de yoga), pero que merecen la pena realmente.

Si la idea de introducir por tu parte una nueva postura sexual te agobia, trata de hablarlo primero con tu pareja relajadamente. Puede que parezca ridículo, pero podéis intentar probar una posición aunque sea totalmente vestidos (aunque eso no signifique que no estéis excitados) y hacer un ensayo para que sepas que hacer en pleno meollo. Vais a parecer tontos, pero puede que os echéis unas risas y así conseguir un poco de confianza para darle una oportunidad de verdad a esta postura. Hablar de ello también es una buena manera de conocer mejor qué es lo que andáis buscando, si se trata de una nueva sensación, una nueva dinámica de placer, un nuevo punto de vista. Una vez sabes lo que te gustaría mezclar, puedes pensar en qué probar la próxima vez.

Para empezar, aquí os traigo siete posturas sexuales que puede que os lleven uno o dos intentos para dominarlas, pero son totalmente recomendables.

1.    El Zancudo de lado

Cómo se hace: Haz que tu chico se ponga abajo con una rodilla ligeramente flexionada, a continuación, ponte a caballo entre esa pierna. Una vez que le hayas guiado hasta tu interior, céntrate en realizar movimientos arriba y abajo y también circulares, como de molienda.

¿Por qué vale la pena?: Hay algo muy sexy y salvaje en las posiciones donde estás de espaldas a tu chico. Esta postura, a parte de ofrecer una muy buena visión de tu trasero, recuerda a la postura del perrito, pero con un ritmo más lento.

2.    La Mariposa

Cómo se hace: Acuéstate sobre la cama o una mesa, que sea algo más baja que la pelvis de tu pareja. Levanta las piernas hacia los hombros y, bien apoyándote en ellos o con la ayuda de tu pareja, eleva las caderas unos centímetros de la cama. Si encuentras difícil o incómoda esta postura ayúdate de una almohada para sostener las caderas hacia arriba.

¿Por qué vale la pena?: Estando un poco en el aire hace que te sientas más inestable, de modo más divertido. Además tu pareja está de forma realmente estable como para practicarlo sin problemas, mientras se obtiene una fantástica vista.

3.    El apoyo del sofá

Cómo hacerlo: Esta postura es más sencilla de conseguir que otras. Se trata de un estilo perrito tradicional, pero utilizando el apoyo del brazo del sofá para estar más cómoda. Tu pareja viene por detrás.

¿Por qué vale la pena?: Es como el perrito, pero consigues el apoyo extra y ninguno de los dos puede acceder al clítoris. Pero sobre todo me gustan diferentes formas de hacer el amor fuera de la habitación.

4.    El puente

Cómo hacerlo: Es como una postura en clase de yoga, pero mucho más divertido. Haz que tu pareja se siente sobre sus rodillas, apoya tus pies y levanta las caderas. Ahora él puede acercarse hasta encontrarte, usando tus caderas para agarrarte mientras empuja.

¿Por qué vale la pena?: Es muy profundo. Estimulas el punto G. El clítoris está totalmente accesible. En serio, ¿Qué más puedes pedir?

5.    El paso de cangrejo

Cómo hacerlo: Puede que os veáis un poco ridículos. Se trata, básicamente, de ponerse en la posición de cangrejo, a continuación, se acerca la pareja mientras levantas las caderas y le ayudas a guiarlo hasta tu interior. Una vez así ambos debéis estar cómodos.

¿Por qué vale la pena?: La visión, por ejemplo. Si tú o tu pareja os excitáis por la vista, esta postura es una oportunidad para echar un buen vistazo. Ideal para sexo profundo y penetración lenta.

6.    La Cruz

Cómo hacerlo: Tu pareja está de lado mientras tú te acuestas perpendicular a él, con las piernas por encima y apoyadas para luego poder subir y bajar y que él pueda guiarse dentro de ti.

¿Por qué vale la pena?: Es algo totalmente diferente. Tienes una visión de tu pareja que no se puede obtener en cualquier otra postura y también un ángulo de entrada completamente diferente. Además  permite acariciar el clítoris por cualquiera de los dos.

7. La X

Cómo hacerlo: Acuéstate en algún sitio y trata siempre que la pelvis esté a la altura de tu pareja. Comienza con las piernas abiertas y luego, una vez lo tengas entremedias, cruza las piernas.

¿Por qué vale la pena?: Es súper. Estrecha. Cualquier posición en la puedas mantener las piernas cruzadas con tu pareja dentro de ti, te asegura una sensación de ajuste más apretado Esto es genial si tu pareja no es muy grande, pero también es ideal para cualquier persona.

Imágenes de Caroline Wurtzel/Bustle

Texto original: Bustle

Traducción: La Cajita de Pasión

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